Presencia
Estar es nuestro principal aporte. Escuchar, mirar, preguntar el nombre. La presencia constante construye un vínculo que, con el tiempo, se vuelve cuidado.
Domingos de Rayuela empezó casi sin querer, un domingo de 2018, con un grupo chico de personas que sintió que tenía tiempo para regalar y ganas de hacerlo cerca.
Fuimos a un hogar a jugar un rato, a merendar y a escuchar. Al domingo siguiente volvimos. Y al otro también. Lo que arrancó como una visita se transformó, sin darnos cuenta, en un compromiso que ya lleva años.
Hoy somos un voluntariado que acompaña a niñas de 6 a 12 años que viven en un hogar y atraviesan procesos de revinculación familiar o adopción. No hacemos magia, no resolvemos lo grande. Pero estamos. Cada domingo. Con juegos, con meriendas, con presencia en los cumpleaños, en los inicios de clase, en los días que parecen comunes y en realidad no lo son.
Creemos que la infancia merece domingos buenos. Que los recuerdos felices también se construyen en los detalles chiquitos: una ronda de cartas, una torta compartida, alguien que escucha sin apuro. Por eso seguimos viniendo, sosteniendo lo que parece simple y en realidad es lo más importante.
Esto somos: gente común, con profesiones distintas, edades distintas y vidas distintas, eligiendo el mismo domingo. Si lo leés y algo te resuena, este lugar también puede ser para vos.
No hace falta hacer cosas grandes para cambiar un domingo. Estos son los tres acuerdos invisibles que nos guían cada semana.
Estar es nuestro principal aporte. Escuchar, mirar, preguntar el nombre. La presencia constante construye un vínculo que, con el tiempo, se vuelve cuidado.
Jugar es serio. Es donde aparecen la risa, la confianza y los recuerdos que después quedan. Por eso pensamos cada domingo desde ahí: el juego primero.
No vamos un domingo: vamos todos los domingos. Esa continuidad es lo que sostiene el lazo, y es también el compromiso que nos pedimos entre nosotras.
Somos personas con profesiones, historias y agendas distintas, eligiendo el mismo domingo. Ellas y ellos son parte del equipo que hace posible cada encuentro.
Trabajadora social
7 años en el voluntariadoDiseñadora UX
5 años en el voluntariadoMaestra jardinera
6 años en el voluntariadoPsicopedagoga
4 años en el voluntariadoEstudiante de Psicología
2 años en el voluntariadoComunicadora social
3 años en el voluntariadoProfesora de música
5 años en el voluntariadoMédica pediatra
6 años en el voluntariadoAbogada
1 año en el voluntariadoProfesora de Educación Física
4 años en el voluntariadoDiseñadora gráfica
3 años en el voluntariadoEstudiante de Trabajo Social
2 años en el voluntariado